Marca · Experiencia personal

Hoko Sport: fabricar desde el hilo cuando el resto fabrica volumen

En 2009, un corredor de Mataró con cuarenta años en la industria textil decidió fabricar la ropa que, según su experiencia, no encontraba en el mercado. Más de quince años después, Hoko Sport sigue haciéndola a su manera: desde el hilo, sin inversores, sin intermediarios y sin Black Friday durante sus primeros años. Llevo comprándoles desde febrero de 2017. Esto es lo que he aprendido.

Corredor de montaña en sendero pirenaico con ropa técnica Hoko Sport
La filosofía Hoko: rendimiento máximo en entornos donde la ropa importa de verdad. Foto: Hoko Sport

El problema que nadie quería resolver

Hay problemas habituales entre corredores que las grandes marcas tienden a no priorizar, en parte porque quedan fuera del foco de sus campañas. Uno de ellos, del que no es fácil hablar en voz alta, es el sangrado en pezones. Cualquiera que haya hecho una media maratón o más con una camiseta técnica convencional sabe exactamente de qué hablo. No siempre es evidente que el origen esté en el tejido y no en el corredor. La fricción sostenida durante horas contra un material que no desliza, sino que tiende a adherirse, puede provocar lesiones por fricción que pueden llegar a ser severas.

Fue googleando soluciones para eso, en algún momento de 2016, cuando me topé por primera vez con Hoko Sport. También había visto sus prendas en alguna carrera de trail por Catalunya — esas camisetas de colores algo chillones que destacan en el monte — pero sin prestarles demasiada atención. La búsqueda me llevó a su web y, con cierto escepticismo inicial, hice mi primer pedido el 24 de febrero de 2017. Han pasado más de ocho años. Siguen siendo, a día de hoy, mi referencia en camisetas de carrera.

Pero para entender por qué, primero conviene entender qué es Hoko, cómo llegó a existir y qué la hace diferente a todo lo demás que hay en el mercado.

Mataró, 2009: cuando la crisis empuja a innovar

Joaquín León Cid, fundador de Hoko Sport, llevaba cuarenta años en la industria textil cuando llegó la crisis de 2008. Según ha explicado en entrevistas públicas, se enfrentó a la posibilidad de quedarse sin trabajo y decidió hacer lo que sabía hacer, pero de otra manera. Corredor popular con un maratón en 2h45 minutos en sus mejores tiempos, unió sus dos pasiones —textil y running— en un proyecto nacido en un pequeño local de Mataró, en el Maresme, que acabaría convirtiéndose en Hoko Sport.

El punto de partida no fue un plan de negocio al uso, sino una pregunta personal: ¿por qué la ropa técnica disponible le resultaba incómoda? La respuesta estaba en los materiales. La mayoría de las marcas utilizaban poliéster o poliamida porque son fibras baratas y fáciles de trabajar. Joaquín conocía una alternativa mejor: el DRYARN, una microfibra de polipropileno italiana usada en aplicaciones técnicas de alta gama, pero prácticamente inexistente en la ropa deportiva de consumo, principalmente por su precio elevado y los largos canales de distribución de los fabricantes tradicionales.

La solución que plantea la marca pasa por eliminar todo lo que no añadía valor al producto. Sin distribuidores, sin grandes campañas de marketing y sin tiendas multimarca en los primeros años, vendiendo directamente desde Mataró. Así podían asumir el coste del mejor material del mercado y ofrecer una prenda que realmente resolviera problemas de corredores.

El polipropileno DRYARN: por qué importa la fibra

Para entender qué hace diferente a una prenda Hoko hay que entender qué es el DRYARN y por qué la densidad de una fibra importa cuando llevas horas corriendo.

El DRYARN es una microfibra de polipropileno con una densidad de 0,92 g/cm³ — literalmente más ligera que el agua. Para comparar: el poliéster, el material dominante en la ropa técnica del mercado, tiene una densidad de 1,38 g/cm³, y la poliamida de 1,15 g/cm³. La diferencia de peso no es anecdótica: una camiseta de igual gramaje en DRYARN pesa significativamente menos que su equivalente en poliéster.

Pero el peso es solo el primer argumento. El polipropileno es altamente hidrofóbico — repele el agua en lugar de absorberla — lo que significa que el sudor no se queda en la prenda sino que la atraviesa y se evapora. El coeficiente de absorción de agua del polipropileno es de 0,13, frente al 0,72 del poliéster o el 7,30 del algodón. Traducido a kilómetros: cuando llevas dos horas corriendo, la camiseta de polipropileno tiende a mantener un peso más estable durante el esfuerzo. La de algodón, en cambio, puede haberse convertido en un trapo empapado que roza exactamente donde no debe.

Añade a eso que el polipropileno tiene propiedades bacteriostáticas asociadas a su estructura — la propiedad no desaparece con los lavados porque no depende de ningún tratamiento superficial sino de la estructura molecular del material — y que tiene una baja conductividad térmica que actúa como aislante tanto en frío como en calor. En resumen, es una de las fibras técnicas con mejores prestaciones en los aspectos que realmente importan a un corredor: peso, absorción y secado.

El problema, como Hoko reconoce abiertamente, es que también es la más cara. Por eso la ecuación solo funciona con un modelo de negocio que elimine todo coste que no sea el propio producto.

Detalle de tejido técnico seamless de Hoko Sport mostrando la textura del polipropileno DRYARN
La tecnología seamless permite crear estructuras de tejido sin costuras intermedias, controlando tensión, grosor y compresión en cada zona de la prenda desde el hilo. Foto: Hoko Sport

KM0 en el Maresme: lo que significa fabricar desde el hilo

Hoko se define a sí misma como una empresa totalmente vertical. Más allá del uso habitual del término en marketing, en este caso implica que compran el hilo, tejen el tejido, diseñan y confeccionan la prenda, la empacan y la venden. Todo en la misma comarca, el Maresme. Los tejidos se fabrican en su nave de Mataró con maquinaria de tejer de última generación propia. La confección corre a cargo del taller de Encarna, que lleva con ellos desde el principio.

Esta integración vertical tiene consecuencias directas en el producto. La primera es control de calidad total en cada fase. La segunda es agilidad: pueden cambiar un tejido, probar una nueva tensión de compresión o modificar el patrón de una prenda sin depender de un proveedor externo con sus propios plazos y mínimos de producción. En tercer lugar la capacidad de usar materiales caros — como el DRYARN — sin que eso haga el precio final inasumible, precisamente porque no hay intermediarios que se lleven su margen en cada eslabón de la cadena.

Hay algo más en esa forma de trabajar que no es fácil de cuantificar pero que se nota: la sensación de que las prendas las ha diseñado alguien que las usa. Joaquín León es corredor. Su equipo trabaja en Mataró, no en una oficina de diseño de otro continente. Cuando aparece un problema — una costura que roza, un elástico que cede, un tejido que no evacua bien en calor extremo — la distancia entre el problema y la solución es mínima.

El resultado no es solo control: es capacidad de iterar producto a una velocidad que las grandes marcas no pueden replicar.

La experiencia real: lo que funciona y lo que no

Dicho lo anterior, conviene ser honesto: no todo en Hoko es un resultado excepcional. He tenido buenas experiencias y alguna decepción, y ambas merecen explicación.

Las camisetas de running son donde Hoko brilla de forma más consistente.

Manga corta

  • Kio — algo ajustada pero no para marcar cuerpo, algo que a estas alturas de la vida me preocupa más bien poco. Resolvió de raíz el problema que me llevó hasta la marca. Una advertencia: el cuello puede parecer que agobia la primera vez que te la pones. Hasta que no la usas no te das cuenta de que no molesta.
  • Neko — mismo ajuste que la Kio pero con el cuello más amplio. Resuelve esa sensación inicial desde el primer uso.
  • Shiro — mi favorita de toda la gama. Menos ajustada que la Kio y la Neko, más ligera, más transpirable y más suave al tacto. Es la que más uso.

Tirantes

  • Sora — no ajustada, más holgada, con un ajuste similar a la Shiro. Cumple la misma función con igual eficacia. Ideal para los días más calurosos — es la que más uso en pleno verano.
  • Senzo — de tirantes y muy ajustada. Tiene un uso concreto que se me hace indispensable: ese entretiempo en el que una térmica sobra pero con manga corta vas justo. Al ser muy ceñida, me la pongo debajo y encima puedo lucir la camiseta de finisher de turno sin renunciar a la evacuación del sudor que ofrece el DRYARN directamente sobre la piel.

Una advertencia sobre durabilidad que aprendí a mis expensas: las camisetas Hoko son prendas delicadas en el buen sentido de la palabra. Si llevas un chaleco de hidratación encima durante horas, aparece el pilling con el tiempo. En mi caso, la solución ha sido comprar siempre dos unidades de cada modelo que me guste: una para las tiradas con chaleco — la que se deteriora — y otra para las carreras y las sesiones sin mochila. No es el sistema más económico, pero funciona.

Si hay un producto donde Hoko justifica su propuesta, es en las camisetas.

Los calcetines Kimo fueron el segundo descubrimiento, y también surgieron de un problema: cuando empecé a incrementar el volumen de kilómetros en serio, aparecieron las ampollas. Me pregunté si Hoko tendría la misma solución en los pies que en el torso. Los Kimo están disponibles solo en tres colores — la paleta de Hoko no es precisamente lo suyo, aunque ha mejorado con los años — pero lo que importa es que el rendimiento es consistente. Desde que los uso no he vuelto a tener ampollas. La durabilidad es extraordinaria: todavía tengo un par sin estrenar en el cajón porque los que llevo en rotación aguantan sin problemas. Los compro habitualmente en el stand que montan en la Fira del Corredor de la Maratón de Barcelona, uno de los pocos contextos donde Hoko aplicaba descuentos antes de que adoptaran una política promocional más flexible.

En calcetines, la propuesta es simple: funcionan. Y siguen funcionando con los kilómetros.

El pantalón corto Miyako merece una mención especial. Lo mejor sin discusión: dos bolsillos frontales de acceso fácil que son los más útiles que he encontrado en un pantalón de running. Los geles, los pañuelos y la basurilla de los avituallamientos tienen sitio sin necesidad de malabarismos. El único detalle a tener en cuenta es que no llevan culotte interior — a diferencia de otros pantalones cortos que uso habitualmente y que sí lo incluyen — lo que significa que para tiradas largas o carreras de fondo necesitas llevar algo debajo. Yo los combino con las mallas interiores Jisho de la misma marca en esas ocasiones. Sobre las Jisho, sin embargo, tengo una queja pendiente: la durabilidad deja que desear. He destrozado ya un par, con agujeros en la zona glútea en un tiempo relativamente corto. Reconozco que puedo ser algo bruto en el uso, pero espero más de una prenda técnica de esta marca. Es el único producto de la gama donde el rendimiento a largo plazo no ha estado a la altura del resto.

Donde sí tengo una experiencia más ambivalente es con las mallas Sayonara. La prenda en sí es buena — el tejido y la evacuación del sudor están al nivel del resto de la gama — pero la cintura baja me da un problema que no he conseguido resolver del todo: se me bajan continuamente durante las tiradas. La mayoría de corredores parecen no tener este problema, lo que sugiere que es una cuestión de morfología. Mi solución práctica es usar un cinturón de hidratación encima, que las ancla y reduce el movimiento de forma notable. No es una solución óptima, pero funciona.

Detalle de los bolsillos frontales del pantalón corto Miyako de Hoko Sport
El Miyako: dos bolsillos frontales que son una delicia en carrera. Sin culotte interior, pensado para combinarse con una malla base. Foto: Hoko Sport

Fuera del running estricto, dos prendas que merecen mención. La chaqueta Kibo, clasificada por Hoko como ultraligera de running, se ha convertido para mí en una prenda de uso urbano. Me gusta tanto que no quiero arriesgar a que se deteriore en el monte. Es ligera, se pliega en nada y queda bien en un contexto que no es el deportivo. La sudadera térmica Ryu la uso exclusivamente para trekking y rutas caminando: el cuello me resulta algo opresivo para correr, aunque conozco compañeros que sí la usan para eso sin problema. Lo que sí sorprende es su regulación térmica — abriga cuando hace frío pero no agobia cuando la temperatura sube — y lo que no sorprende, conociendo la marca, es la razón: el polipropileno. No la uso en mi día a día básicamente porque el color que elegí al comprarla no acompaña bien con el resto del armario. Decisión personal: la prenda no tiene culpa.

El modelo de negocio como propuesta de valor

Hoko es un caso interesante dentro del sector más allá de sus prendas. Durante años funcionaron sin descuentos, sin Black Friday, sin rebajas de temporada. La única excepción era el stand en la Fira del Corredor de la Maratón de Barcelona, donde los precios bajaban ligeramente. Era una decisión deliberada: si el precio refleja el valor real del producto, no tiene sentido devaluarlo artificialmente unas semanas al año para simular una oferta.

En los últimos años esa política ha evolucionado. Hoy sí hacen Black Friday y promociones puntuales que comunican por newsletter. Es una concesión a la realidad del mercado, aunque el espíritu de la marca parece mantenerse. Si quieres estar al tanto, la newsletter es el canal: son más rápidos ahí que en redes sociales.

La independencia financiera es otro rasgo distintivo. Hoko no tiene inversores externos. Según declara la propia marca en sus comunicaciones públicas y confirmado por el fundador en entrevistas. Eso significa que todas las decisiones — qué producir, cómo producirlo, a qué precio venderlo y en qué no gastar — las toman ellos solos. Cuando una empresa grande tanteó una posible absorción, la respuesta fue negativa sin demasiadas deliberaciones. Según Joaquín León en una entrevista: prefieren sus errores a los de otros.

Con cuatro tiendas físicas — Mataró, Sabadell, Madrid y Bilbao — y una presencia online consolidada, Hoko no ha dejado de crecer desde su fundación en plena crisis, lo que sugiere la solidez de un modelo que prioriza el producto sobre todo lo demás. He visitado su tienda de Sabadell en varias ocasiones y la atención siempre ha sido buena, aunque como en cualquier comercio depende del día y de quién atiende.

Cryogenic: el proyecto más ambicioso

No puedo hablar de Hoko sin mencionar su línea Cryogenic, aunque mi experiencia personal con ella es limitada. Es la apuesta más arriesgada de la marca: prendas diseñadas para generar sensación de frío con el objetivo de mejorar la recuperación muscular post-esfuerzo, que combinan la compresión con materiales que generan una sensación de frío sobre la piel.

La idea surgió, según cuenta Joaquín, una noche de 2019 en la que volvía de una tirada de 30 km preparando un maratón y se encontró con una bolsa de hielo en la cara por un implante dental. La conexión fue inmediata: ¿por qué no hacer lo mismo con las piernas? Lo que siguió fue más de dos años de desarrollo, prueba y error, y muchos caminos que no llevaron a ningún sitio antes de encontrar el que funcionaba. Historia narrada por el fundador en entrevistas públicas; el proceso técnico de desarrollo no está documentado de forma independiente.

El resultado es una línea que Hoko comercializa como herramienta de recuperación. No tengo suficiente experiencia personal con ella para opinar con rigor, así que no voy a hacerlo.

Es una línea interesante desde el punto de vista conceptual, pero todavía pendiente de validación real en uso.

Lo que Hoko es y lo que no es

Ocho años después de mi primer pedido, Hoko sigue siendo mi referencia en camisetas de carrera. No porque sean perfectas — las Jisho me han decepcionado en durabilidad y con las Sayonara tengo una cuenta pendiente que todavía no he resuelto — sino porque cuando una prenda funciona, funciona de verdad. Y eso, en ropa técnica, es más difícil de conseguir de lo que parece.

Mi experiencia es consistente a lo largo de ocho años y varios modelos — pero la ropa técnica depende también del cuerpo que la lleva. Lo que funciona para mí puede no funcionar igual para otro corredor.

Hoko no es una marca para todo el mundo. Los colores son lo que son, el catálogo es limitado y los precios no son baratos. Pero si corres y llevas tiempo buscando una camiseta que no te destroce, la respuesta probablemente esté en Mataró.

Quince años fabricando desde el hilo, sin inversores y sin Black Friday durante mucho tiempo.

Hoko no compite en todo. Compite en controlar lo que hace.

En un mercado que optimiza volumen, eso sigue siendo una anomalía.

Fuentes

Distinguimos entre fuentes verificadas de forma independiente y declaraciones de la propia marca o su fundador, indicadas expresamente. La experiencia personal del autor se presenta en primera persona y no requiere verificación externa.

Fuentes primarias — datos verificados

  1. Web oficial Hoko Sport Descripción de materiales, tecnología seamless, modelo de negocio y tiendas físicas. www.hokosport.com ↗
  2. Propiedades técnicas DRYARN Densidad 0,92 g/cm³, coeficiente de absorción de agua 0,13, propiedades bacteriostáticas e hipoalergénicas. Datos verificados en la web del fabricante de la fibra y contrastados con múltiples publicaciones independientes. www.dryarn.com ↗
  3. Entrevista al fundador — Corriendo Voy Juan González. Entrevista a Joaquín León, fundador de Hoko Sport. Diciembre 2022. Historia de la marca, modelo de fabricación vertical, rechazo a inversores externos y origen de la línea Cryogenic. corriendovoy.com ↗
  4. Análisis comparativo de fibras — Carreras de Montaña Mayayo. Análisis técnico del polipropileno DRYARN vs otras fibras técnicas. Diciembre 2012. carrerasdemontana.com ↗
  5. Perfil de la empresa — TecnoCampus / UPF Entrevista al fundador sobre historia de la empresa, origen en la crisis de 2008 y evolución desde el local inicial hasta las instalaciones actuales. www.tecnocampus.cat ↗

Datos declarados por la marca

  1. Independencia financiera y rechazo a inversores Declaración del fundador en entrevistas públicas. No verificable por fuente independiente dado que Hoko es una empresa no cotizada y no publica cuentas anuales de acceso público.
  2. Proceso de desarrollo de la línea Cryogenic Historia narrada por Joaquín León en entrevista a Corriendo Voy (dic. 2022). El proceso técnico de desarrollo no está documentado de forma independiente.
  3. Fabricación KM0 en el Maresme Declaración de la marca en su web y confirmada por el fundador en múltiples entrevistas. No auditada externamente. www.hokosport.com ↗
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